Sr. Secretario de la Presidencia de la República Dr. Gonzalo Fernández
Sr. Rector de la Universidad de la República Dr. Rodrigo Arocena
Sr. Sub-Secretario del Ministerio de Educación y Cultura Dr. Felipe Michelini
Sra. Dorotea Muhr de Onetti
Sra. Isabel María Onetti
Sr. Escritor Enrique Estrázulas
Señoras, señores:
Hoy es un día de regocijo para las letras uruguayas y en especial para la Biblioteca Nacional, quien recibe una serie de manuscritos originales del escritor Juan Carlos Onetti, donados por su esposa Dorotea Muhr, a quién se agradece tan generoso gesto.
Este valioso archivo integrado por los originales de las novelas “Juntacadáveres” y “Dejemos hablar al viento”, entre otras obras, contenidas en cuadernos y agendas, escritas a lápiz y bolígrafo, así como en folios mecanografiados y hojas sueltas, pasarán a integrar el acervo del archivo literario de la Institución.
Estos documentos constituirán una invalorable fuente de investigación para los estudiosos uruguayos y extranjeros, interesados en profundizar en el conocimiento del proceso de elaboración de la obra onettiana.
La Biblioteca Nacional y el Gobierno Uruguayo en su conjunto, homenajean en este acto al narrador excepcional, quién obtuvo entre otros galardones, el Premio Cervantes en el año 1980, la más alta distinción literaria en lengua castellana y una de las más prestigiosas en el mundo y en el año 1985 el Gran Premio Nacional de Literatura por la totalidad de su obra.
Para nuestra Biblioteca Nacional y para el Ministerio de Educación y Cultura recibir el archivo del escritor compatriota, es un bello privilegio que la historia nos depara.
Con la celebración de este acto, con nuestra voz diciendo “Bienvenido, Juan” queremos expresar toda la gratitud que sentimos hacia la señora Dorotea Muhr de Onetti. Hoy su donación se concreta y compartimos esta inmensa alegría, convirtiendo el acto en una fiesta para la inteligencia y el corazón.
A esta fiesta se han sumado escritores, lectores, editores y libreros, añadiendo otras actividades en estos días. Fueron actividades que acompañaron y enaltecieron esta ceremonia de la recepción del Archivo Onetti: la espontánea feria callejera del libro en Tristán Narvaja; los cuatro intelectuales que disertaron sobre cuatro cuentos de Onetti en la jornada de ayer, organizada por el programa radial “Sopa de Letras” y la publicación del libro “Bienvenido, Juan. Textos críticos y testimoniales sobre Juan Carlos Onetti”, por parte de nuestra Biblioteca en coedición con Linardi y Risso.
A estas celebraciones han viajado especialmente académicos y críticos que se han ocupado de la obra onettiana, también está con nosotros el dibujante Hermenegildo Sábat, quien tantas veces retrató al escritor y nos proporcionó la imagen que aparece en el afiche alusivo a este acto.
Asimismo agradecemos que haya venido su hija, Isabel María Onetti, la querida Litty y la afectuosa presencia de familiares y amigos del escritor.
Evidentemente a todos nos embarga una emoción profunda porque comprendemos que asistimos a una ceremonia histórica de la cultura nacional.
Al recibir esta donación, pretendemos reactivar la lectura de la obra de Onetti. Convocamos a jóvenes y adultos a introducirse en su escritura.
Cierta vez, Onetti declaró : “ Para el escritor, su mundo es el mundo”. El generó un mundo de ficción para que nosotros, sus lectores, podamos habitarlo y aprender en él la intrincada red de fracasos e ilusiones que es la tela del alma de los hombres.
“Escribir una novela es un acto de amor”, dijo también Juan Carlos Onetti. Encontrar el amor obstruido entre las ruinas de un astillero, entre las paredes de pensiones sombrías y cuartos de hotel, sentir amor por los desesperados que desfilan por el consultorio del doctor Díaz Grey, buscar y encontrar el sentido de la existencia que el amor puede dar, fue su tarea. También es la nuestra y por eso estamos hoy aquí.
En una entrevista memorable, le preguntaron que sentía por ser uno de los mejores escritores del Uruguay. Él respondió con su tono burlón: “¿Del Uruguay?.. Creí que iba a decir del mundo”.
Hay artistas que tienen una conciencia auténtica de su valor. Onetti la tenía, es uno de los grandes genios literarios del siglo XX.
Bienvenido, Juan hemos llamado a esta ceremonia.
Bienvenido, Juan hemos dicho parafraseando al propio maestro de las letras.
Bienvenido, Juan, luego de treinta y dos años fuera de tu patria, cuando en tiempos de crueldad y guerra partiste a tu exilio en España.
Bienvenido a tu país Juan Carlos Onetti. Tus manuscritos custodiados fielmente en nuestra Biblioteca Nacional, contribuirán a perpetuar tu memoria.
Muchas gracias.