La consagración de Juan Carlos Onetti

José Enrique Silva

Juan Carlos Onetti, escritor uruguayo, nació en Montevideo en 1908 y murió en Madrid en 1994. Se destacó como periodista en el semanario Marcha y en el periódico Acción, ambos de Montevideo. Hacia 1941 se traslada a Buenos Aires como gerente de la agencia de noticias Reuter.

Pero su prestigio como escritor, especialmente como cultivador del cuento, surge con sus colaboraciones en La Nación y en la revista Vea y Lea. Desde Buenos Aires envía colaboraciones a Sur, revista de Victoria Ocampo y a Ficción.

Regresa a Montevideo en 1954, en donde desempeña el modesto cargo de director de las bibliotecas municipales, para luego recibir, en honor de sus méritos como escritor, el Premio Nacional de Literatura, máxima distinción uruguaya, en 1961.

En 1967, visité Montevideo y tuve oportunidad de ver cómo las librerías de la capital uruguaya exhibían con orgullo obras de Onetti, especialmente novelas como “El astillero”, “Juntacadáveres” y “Tierra de nadie” y cuentos como “El infierno tan temido”, “Tan triste como ella” y “Tiempo de abrazar”.

Mas la consagración de Juan Carlos Onetti vino después: en febrero de 1974, es designado para integrar el jurado encargado de conceder el premio anual de literatura que auspiciaba el semanario Marcha y como el trabajo seleccionado para el primer lugar, tenía marcada influencia política, Onetti no solo fue capturado por la Policía, sino enviado también a un hospital psiquiátrico en donde estuvo detenido tres meses. La dictadura que en ese entonces padecía Uruguay decidió, además, la clausura del semanario.

Debido a aquella persecución contra las ideas y las letras, Onetti buscó asilo político en España que le recibió con los brazos abiertos, concediéndole pronto la ciudadanía española. Además, en un gesto de nobleza y de hidalguía, que caracteriza a España, le fue conferido el Premio Cervantes, en 1980. Esta sí fue la verdadera consagración de Juan Carlos Onetti porque desde la Madre Patria se rendía tributo y reconocimiento a un intelectual valioso del Nuevo Mundo.

En noviembre de 2004 en Madrid pude adquirir la obra: los Cuentos Completos de Onetti, edición de 2003. En el prólogo Antonio Muñoz Molina afirma: “Los lectores de Juan Carlos Onetti hemos aprendido que algunos sueños pueden convertirse en verdad: cada uno de los relatos de este libro es un sueño realizado”.