URUGUAY-LITERATURA
Juan Carlos Onetti vuelve a Uruguay a través de sus manuscritos
Agencia EFE
Jueves, 31 de mayo 2007
El escritor uruguayo Juan Carlos Onetti "volvió" hoy a Montevideo gracias a la entrega de su archivo personal que su viuda, Dorotea Muhr, hizo a la Biblioteca Nacional de su país.
El Secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, señaló en el acto de entrega del archivo, que "Onetti no logró volver en vida pero hoy está empezando a volver".
Agregó que "Uruguay se merece recuperar a Onetti, se merece recibir al escritor uruguayo más consagrado. Y Onetti merece volver al Uruguay, del que tuvo que marchar, pero al que nunca dejó de sentir como su país".
Onetti, nació en Montevideo en 1909 y murió en España en 1994, donde vivió exiliado sus últimos 19 años, después de huir de la dictadura que afrontó su país de 1972 al 1985.
"La entrega cumple de la manera más auténtica con su deseo de volver a su país", señaló Muhr, conocida como Dolly.
Fernández compartió con Dolly que la entrega del archivo significaba la "definitiva vuelta" del escritor a su país natal.
El acto formal de entrega se realizó hoy en el Paraninfo de la Universidad de la República, y a él asistieron diversas autoridades entre las que destacó la de Fernández, que compareció en nombre del presidente de la República, Tabaré Vázquez, quien no pudo asistir por un problema de agenda.
Al acto también asistió la hija del escritor, Isabel María Onetti, a quien su padre llamaba Litty.
Dolly se refirió al exilio con palabras de agradecimiento hacia España.
"Tuvimos que salir del Uruguay en una situación insoportable, y aunque fue duro, en España Juan pudo volver a crear, a pesar de que le faltaba su atmósfera rioplatense".
Onetti fue galardonado con el premio Cervantes en 1980.
El secretario de la presidencia agradeció muy efusivamente a Dolly el gesto de "la generosa donación, que no es para este gobierno, sino para la nación uruguaya entera".
Por su parte, la viuda del escritor dijo que "su deseo" era que los manuscritos sirvan para que los investigadores puedan profundizar más en la obra de su marido, a pesar de que confesó que le costaba mucho desprenderse de ellos.
"Los manuscritos me han acompañado durante toda mi vida con Juan y en los últimos años han revertido más importancia porque me hacen devolver su presencia".