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2 de Diciembre de 2008  |
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LIBROS : UN MERCADO QUE MUEVE MILLONES
Onetti y los estúpidos que escriben
30.06.2003 07:00

| No es una cifra simbólica. Es una realidad estudiada por serios economistas dedicados al tema cultural : el mercado de libros en Uruguay mueve millones de dólares por año. Caso curioso cuando se piensa que casi la mitad de la población lee poco y nada. Viejas y nuevas modalidades de venta ayudan a entender un poco más este fenómeno. |  "Para el amigo Maestro, cada vez más rico gracias a los estúpidos como yo que seguimos escribiendo". La frase que Juan Carlos Onetti dedicó hace años al dueño de la librería Feria del Libro, era una simple ironía. O lo sería hoy, cuando se sabe que medio país no lee pero los libros mueven más de 40 millones de dólares al año. Según cifras reseñadas en el libro La Cultura es Capital (*), el mercado de libros extranjeros, incluyendo ficción, no ficción y libros técnicos, mueve más de 22 millones de dólares al año. Entre 14 y 20 millones se agregan gracias a los coterráneos de Onetti, teniendo también en cuenta libros infantiles y de texto. Por último, 5 millones de dólares circulan entre los libros usados. Los títulos nacionales que se venden en nuestro país oscilan entre los 2 y 3 millones de ejemplares. La zafra más importante del año se da entre marzo y abril, cuando los estudiantes se hacen con los libros de texto. Sólo por ese rubro, en esos meses se facturan entre 1 y 1.3 millones de libros. De esa cantidad, entre 600 mil y 1.1 millones son adquiridos por el Estado para otorgarlos gratuitamente a los estudiantes de Primaria y Secundaria.
El consumo de libros está directamente relacionado con dos factores: el nivel educativo y el económico. Entre las personas que compraron libros en el año 2000, el 58 por ciento tenía estudios terciarios. Esta cifra bajaba al 14 por ciento entre los que sólo tenían Primaria. En relación al nivel de ingresos, 52 de cada 100 compradores eran de clase alta y medio alta, mientras que el 19 por ciento era de clase baja.
Según varios vendedores y propietarios de librerías, la crisis afectó las ventas el año pasado, pero ahora "todo volvió a la normalidad" y "por suerte todavía se venden libros". Incluidos los de Onetti.
Galeano en Danés
En Montevideo hay más de 100 librerías y dos grandes zonas de concentración de locales. La primera es Centro-Cordón, con 35 locales, que se queda con el 45 por ciento de las ventas. En Pocitos-Punta Carretas hay 17 librerías más. Sólo las de los shoppings venden 12 de cada 100 ejemplares, mayoritariamente Best Sellers. También son muy importantes los valijeros (vendedores puerta a puerta) que a pesar de los cambios todavía existen. Se calcula que a través de sus visitas se coloca el 20 por ciento de los libros. La ventaja del Centro y Cordón en las ventas se justifica no sólo en la cantidad de locales sino también en la especialización en libros de texto y usados.
Como la competencia es mucha, las librerías buscan diferenciarse para atraer a los clientes. Algunas, como El Rayo Verde que está en la Plaza Cagancha al lado del Hotel Balmoral, se orientan a los turistas. "Buscamos acercarles autores nacionales, pero en sus idiomas". Por ejemplo, tienen tomos de Eduardo Galeano en griego, alemán, portugués y danés. También ofrecen productos turísticos más tradicionales, como tabas o réplicas de los naipes artiguistas.
En otros casos, la variante está en lo económico. Antígona libros, en la calle 21 de Setiembre, genera con cada compra un descuento en la siguiente. Más comunes son las mesas de ofertas, como en el caso de los locales de Papacito donde hay libros desde 10 pesos. En la Feria del Libro, de 18 de Julio y Yaguarón, la base de las ofertas es de 15 pesos, y abundan los libros infantiles. Esta librería apuesta también a la venta de usados y tiene un archivo muy grande. Entre sus dos plantas suma 45 mil ejemplares. La edición original de El Pozo con la dedicatoria de Onetti que da inicio a la nota no está en venta.
El canje funciona mucho en la librería Ruben de la calle Tristán Narvaja. Tiene dos locales juntos, uno que se dedica a los libros y otro a las revistas. En éste los coleccionistas repasan una y otra vez las pilas de ejemplares en busca de aquella edición de El Gráfico, el inolvidable chiste de Lunes, Patoruzú en formato grande o la amada conejita de Playboy del '78.
Entre Pamela Anderson y el Pulpa Echamendi
La calle Tristán Narvaja está "tomada" por librerías: sólo en la cuadra entre 18 de Julio y Colonia hay siete. Los vendedores coinciden en que el domingo es el mejor día: "la feria ayuda mucho". Máscaras de cuero y piso de adoquín, primeras ediciones de Torres García hechas por su taller, a 300 y 400 dólares, una escultura de Pamela Anderson y un álbum de figuritas de 1936 de la Alemania Nazi : rarezas que se encuentran en Babilonia Libros, en Tristán Narvaja y Mercedes. Para que el cliente revise tranquilo, la librería ofrece estacionamiento gratuito. Entibiándose con un cognac o endulzándose con una magdalena, los clientes de MVD pueden sentarse tranquilos a revisar libros y decidir cuál comprar.En 18 y Yí, entre las góndolas claramente diferenciadas y que abarcan desde Literatura Uruguaya hasta Masonería o Música, el servicio de cafetería atrae no sólo a lectores sino también a transeúntes. Para los niños, el rincón infantil es amplio y su oferta es muy completa.
La librería más nueva de Montevideo está íntimamente relacionada con el placer. Babelia, en Benito Blanco y Pereira, abrió el 14 de junio y ofrece bombones, cigarros cubanos y vinos finos, además de libros. Su propietaria es Silvia Echamendi, hija del Pulpa Echamendi, quien fuera técnico campeón de América y del Mundo con Nacional. "La imagen que tengo de mi padre en casa es sentado en su sillón, leyendo. Cuándo él falleció yo tenía 12 años y mi manera de acercarme a su recuerdo era a través de la biblioteca que dejó en casa. Tenía desde Zolá hasta Víctor Hugo o Galeano. Era un lector ecléctico y voraz".
Pero la novedad del momento entre los libreros es la llegada al Shopping de Punta Carretas del grupo ILHSA, propietario de las cadenas Yenny, El Ateneo, Editorial El Ateneo y Tematika.com. ILHSA tiene 25 locales en Argentina y factura 15 millones de dólares al año. Su proyecto en Uruguay se iniciará a mediados de julio, con una librería que está en pleno proceso de armado. Ema Sanguinetti, hija del ex presidente Julio María Sanguinetti, fue una de las finalistas para el puesto de gerente en este local. Pero no quedó.
Medio país no lee, pero mejora
En un país con alto índice de alfabetización y que además se proclama culto, el 48 por ciento de la población apenas tocó un libro en el año 2000. Si bien alarmante, esta cifra es sensiblemente mejor que el 56 por ciento que no leyó durante 1995. Los números que arroja la Feria Internacional del Libro reflejan la pequeña mejoría. El público asistente va en aumento (45 mil personas en el 2001 y 60 mil el año pasado) y la venta de libros también, llegando a más de 20 mil ejemplares en la edición 2002.
Por todo esto, la oferta vendedora se sigue ampliando. Además de las librerías tradicionales, y los más de 50 valijeros que aún se dedican a esa actividad en exclusividad, también se venden libros en los supermercados (Devoto, Disco y Tienda Inglesa) y en quioscos.
Pero las formas más novedosas de venta son el teléfono e internet. Desde hace 1 año funciona Fonolibros (1789-4444) Esta empresa vende entre 60 y 100 libros por mes. El lector pide el título que le interesa por teléfono y lo recibe en su casa. Total comodidad. Los pagos son contra entrega y aceptan tarjetas de crédito.
Mientras tanto en internet está El Lector (www.libreriaellector.com). En esa página se encuentran novedades, archivo y un sistema de búsqueda para que el cliente revise su góndola. Se hace la solicitud por mail y la librería hace el envío gratuitamente para Montevideo. En caso que el cliente sea del interior, se cobran 25 pesos por compra -no por libro- y si el monto pasa los 350 pesos el envío es gratuito.
También abrirá su portal próximamente Directalibros, empresa que realizó un convenio con las editoriales extranjeras. Estas se comprometen a entregarle en exclusividad títulos que no importan para la venta masiva en librerías. Onetti no lo hubiera imaginado.
Alvaro Carballo
*La Cultura es Capital. Stolovich, Lescano, Mourelle, Pessano. Ed. Fin de Siglo.

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Más información en: http://www.cronicas.com.uy/hnnoticiaj1.cgi?7963,0,0,0,
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