Über Onetti: Autoren K – L

Todo Onetti, traducido al alemán

Rubén Loza Aguerrebere

La obra entera del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti (Premio Cervantes en 1980) será traducida al alemán por la casa editorial Suhrkamp. Se ha convertido así en el tercer escritor sudamericano cuya obra total ha sido traducida a esa lengua, tras Borges y el Nobel chileno Pablo Neruda. La edición constará de cinco tomos; el último de ellos aparecerá en 2009, coincidiendo con el centenario del nacimiento del escritor. Ya ha sido presentado el primer tomo.
Los editores han señalado que, en este caso, se han centrado en un escritor diferente de los cultores del realismo mágico: un narrador singular que ha ejercido en estos años poderosa influencia en los nuevos narradores alemanes.

Diez años sin Onetti

Rubén Loza Aguerrebere

Es el mejor novelista uruguayo y, con sus exploraciones sobre el malestar urbano, con los mismos personajes y en medio de tantas desdichas, ofreció su idea del mundo, alcanzando alto relieve en las letras iberoamericanas, como lo muestran sus libros que lucen con todo esplendor.

Diez años sin Juan Carlos Onetti, el escritor uruguayo que vino al mundo en 1909, en Montevideo. Jovencito escribió y vendió avisos para la revista “La tijera de Colón” (apenas siete números), abandonó luego los estudios para dedicarse a trabajar y, como él mismo dijera de su maestro, Faulkner, jamás jugo para el Liverpool Club de Fútbol uruguayo, de los llamados “chicos”. Más adelante fue periodista y, naturalmente, escritor. En 1980 fue galardonado con el Premio Cervantes.

La tijera de Onetti

Ruben Loza Aguerrebere

Finalmente, fue hallada La tijera de Colón, la mítica revista donde Juan Carlos Onetti se inició como periodista. Era, por cierto, un verdadero misterio en la vida del gran novelista uruguayo, laureado con el Premio Cervantes en 1978.

Juan Carlos, rey de Santa María

Rubén Loza Aguerrebere

Nacido en 1909, en Montevideo, Juan Carlos Onetti no tuvo una infancia particularmente feliz. Cuando era un jovencito de diecisiete años, vendió avisos para la revista La tijera de Colón (se editaron sólo siete números), basada en noticias del barrio montevideano del mismo nombre. Abandonó los estudios para dedicarse a trabajar.