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Sobre Onetti: Autores C – DUn pueblo llamado OnettiJulio Cortázar Según las últimas noticias de Montevideo, los directores del semanario «Marcha» y los escritores Juan Carlos Onetti, Mercedes Rein y Nelson Marra siguen presos por pornógrafos. Más exactamente, el pornógrafo sería Marra, autor de un relato titulado «El guardaespaldas», que además se considera agraviante para el cuerpo de policía; sus cómplices, claro está, son los miembros del jurado que le dieron el premio patrocinado por «Marcha». Julio Cortázar: Carta a OnettiParis, 12 de enero de 1980 Querido Onetti: Una vez más encontré todo ahí, todo lo que te hace diferente y único entre nostros. La gran maravilla es que el reencuentro no supone la menor reiteración ni la menor monotonía. Parecería casi imposible después de la saturación que dejan en la memoria tus libros anteriores, pero es así: todo es otra vez nuevo bajo el sol, mal que le pese al viejo Eclesiastés. Con poco escritores me ocurre eso. Los leo hasta un punto dado y después pienso, "muchachos, sigan solos, yo me corto en la esquina". Con los años, prefiero autores nuevos, probar otras marcas de whisky. Y ... pasa que tu novela [*] es eso, siempre whisky pero con un sabor que es el mismo y diferente. Pasa que una vez más has escrito un gran libro, y lo que parecía irrepitile se repite sin repetirse, si me perdonás esta jerga que busca abrirse paso y se enreda un poco. Medina, carajo. Qué tipo sos, Onetti. En fin, tu libro lo voy a caminar mucho por las calles de Paris (ojalá, alguna vez, de Buenos Aires). Un abrazo, Julio Julio Cortázar: Brief an OnettiParis, 12. Januar 1980 Lieber Onetti: Einmal mehr habe ich alles gefunden, alles was Dich unterscheidet und Dich einzigartig unter uns macht. Fantomas contra los vampiros multinacionalesJulio Cortázar El salto a la página siguiente era más bien brusco incluso en el plano de la moralidad y las buenas costumbres, porque en efecto el muchacho rubio era Fantomas que, revestido ya de una inexplicable máscara blanca, se instalaba en su harén cibernético, rodeado de digamos secretarias en minifalda que respondían a los nombres del zodíaco, idea delicada, y de toda clase de télex, teléfonos electrónicos y otros dispositivos tecnológicos. |
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