Esposa de Onetti asegura que el escritor "nunca se fue de Uruguay"

Pedro Clavijo

Dorotea Muhr: cenizas de Onetti no descansan en Uruguay porque consideraba que al morir termina todo

La revelación de que Juan Carlos Onetti "no se fue nunca de Uruguay" acorta cualquier camino en la explicación "lógica" de que sus manuscritos queden para siempre en la Biblioteca Nacional, o que si sus cenizas no fueran traídas aquí, fue simplemente porque él consideraba que al morir se terminaba todo.
Su propia esposa Dorotea Muhr lo asegura, al tiempo que nada hace para impedir la emoción que la embarga por "tanto reconocimiento" para la obra de su esposo. Dolly como cariñosamente se la nombró durante las dos jornadas realizadas aquí en Colonia, evadió cualquier connotación política que pudiera tener la donación de los manuscritos del célebre escritor uruguayo fallecido hace 10 años.
"Cuando Tabaré Vázquez viajó a España, tuvimos una conversación y se arregló allí", dijo a El País.
Durante la notable "Movida Onetti", quien vivió los momentos del escritor fuera de su país, en un apartamento de Madrid, estuvo sentada en primera fila, siguiendo con atención cada exposición, y viviendo con intensidad cada momento. Dolly dijo estar emocionada por la recordación, aunque reconoce que la "aguantó" mucho mejor que la realizada unos años atrás en Montevideo, "porque en realidad ahora pasaron 10 años".
Asegura que ha leído mucha obra de concurso literario, incluso "junto con Juan, y nota que en los talleres está patente el ‘estilo Onetti’".
"El estilo es pegajoso. Es una base para escribir bien", sostuvo.
POR AMOR. La viuda del escritor aseguró asimismo que éste "escribía por amor" y tenía adoración por los animales.
Otra de sus grandes pasiones, fue Uruguay, haciendo de su habitación en Madrid una especie "de Uruguay, donde estaba la bandera, los libros, la prensa y los compatriotas que uno tras otro llegaban siempre a visitarlo".
Recordó que su esposo "vivía en Uruguay dentro de España" y rememoró una anécdota donde una periodista le quiso hacer una entrevista sobre Madrid: "Querida, viniste mal, porque no conozco Madrid", le dijo, recordó Dolly, haciendo hincapié que Onetti siempre vivió pendiente de las cosas que pasaban en su país.
Este amor a su patria no va en desmedro "de un gran agradecimiento que siempre tuvo con España porque allí lo recibieron con los brazos abiertos donde fue ampliamente reconocido", agregó.
La confesión de que a "Juan le gustaba la obra Los Adioses", fue otra de las revelaciones realizadas por Dolly, ella reconoció sentir predilección por "La vida breve", aunque "decían que el más perfecto era El Astillero".
MANUSCRITOS. Con respecto al retorno de los manuscritos originales al país, Dorotea Muhr, dijo que "es una cosa muy sencilla. Por ejemplo en el caso de que las cenizas no han retornado, porque Juan nunca quiso que se hiciera nada, porque siempre consideró que si moría desaparecía todo".
"Entonces que vuelvan a su país y lo que él hubiera querido, son sus manuscritos, y me parece que es una cosa absolutamente lógica", dijo, y remarcó "que al suelo que él quiso y amó, aquí es donde deben estar".
Indicó luego que la donación será más adelante, porque ahora están trabajando en los tres tomos del Club de Lectores y los manuscritos tienen protagonismo.
"Esta será una edición fantástica sobre las obras completas", señaló.
Puntualmente sobre la relación que se hace, acerca de que los mismos serían donados únicamente si Vázquez ganaba las elecciones de este país, Muhr dijo "que fue una casualidad.
Cuando Tabaré vino a Madrid dio un discurso donde estuvo fantástico, mantuvimos una charla después y en ese devenir se arregló allí".