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Onetti volvió a Uruguay: Bienvenido JuanEl 30 de mayo el Paraninfo de la Universidad de la República fue testigo de un hecho histórico, la donación del archivo personal del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti a la Biblioteca Nacional. De las manos de su viuda, Dorothea (Dolly) Muhr, el valioso acervo -integrado por manuscritos del novelista- se incorporó al patrimonio cultural nacional en un homenaje que saldó, en parte, una deuda que nuestro país mantenía con uno de sus más destacados escritores. Image“Un grupo no organizado de gente desconocida y nada influyente sostiene que la mayor fatalidad de Juan Carlos Onetti era su nacionalidad. Si no hubiera nacido en tierra incógnita sino en un país con el poder económico y el peso político necesarios para exportar con éxito la cultura propia, no hubiera fallecido casi incógnito. Si no hubiera nacido en Montevideo, sino – por ejemplo – en Buenos Aires, hoy en día la super-estrella de la literatura latinoamericana no se llamaría Jorge Luis Borges, sino Juan Carlos Onetti”, así se lo presenta en una biografía breve del sitio www.onetti.net En 1975, luego de haber sido encarcelado por la dictadura militar, Juan Carlos Onetti se exilió en Europa, eligiendo a Madrid como su ciudad de residencia hasta su muerte el 30 de mayo de 1994. Cabe recordar que restablecida la democracia el escritor optó por no retornar a Uruguay. Considerado uno de los escritores latinoamericanos más importantes, autor de una innumerable lista de novelas, Onetti vivió los últimos 10 años de su vida sin salir prácticamente de su cama. Desde allí, su mujer Dolly lo escoltó y acompaño en su tarea creativa transcribiendo, traduciendo y archivando sus materiales. Tesoro literario El Archivo Onetti donado por Dolly Muhr a la Biblioteca Nacional incluye cuadernos en los cuales el literato escribió algunas de sus novelas, así como agendas, artículos periodísticos, cartas, fotos, hojas mecanografiadas; todos ellos guardados con sumo cuidado por su más abnegada seguidora. Según señaló Dolly, antes de casarse con Onetti, el escritor tiraba prácticamente todos sus manuscritos a la basura Una joyita del homenaje celebrado en el Paraninfo fue la donación de un cuento inédito del autor por parte de su hija Isabel Onetti (Litti). Este material pasó a formar parte del patrimonio cultural de la Biblioteca Nacional y también podrá ser consultado, como el resto del archivo, por los investigadores que así lo soliciten. Lo recuerdan Una ceremonia aparte se vivió el mismo 30 de mayo en la Sala Acuña de la Biblioteca Nacional. En esta jornada críticos y académicos onettianos, venidos especialmente del extranjero, recordaron y homenajearon a Onetti. Entre ellos, el dibujante uruguayo, radicado en Buenos Aires, Hermenegildo Sábat, rememoró una de sus visitas al novelista en Madrid. “A eso de las nueve fuimos a un restaurante que estaba en un subsuelo. En Madrid era muy temprano un sábado nueve de la noche. Salvo Dolly, Juan Carlos y yo, había nada más que una parejita en el fondo. Juan Carlos mirando a esa pareja, en voz alta, estaba contando el diálogo de esas dos personas. Y yo me emocioné, porque estaba creando otra historia que esas dos personas tampoco iban a leer”. En ese mismo acto fue presentado el libro “Bienvenido, Juan. Textos críticos y testimoniales sobre la obra de Juan Carlos Onetti" que recoge los textos elaborados en el contexto de la Movida Onetti que se realizó en la ciudad de Colonia en 2004. Autor de 11 novelas, 47 relatos, 3 poemas y más de 100 ensayos, Juan Carlos Onetti es uno de los escritores uruguayos más destacados. En un país en el que el olvido es moneda corriente, con reconocimientos tardíos, vicio que se repite con otros artistas nacionales, la donación del Archivo Onetti no solo repatrió un tesoro literario, sino al propio Onetti. Bienvenido, Juan. Inicie sesión o regístrese para comentar | Enviar página | Fuente | Versión para imprimir | 231 lecturas
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