martes 5 de febrero de 2008

Correspondencia III - Ternuras y recuerdos

Querida Litty

Desde hace meses
con inusitada frecuencia
no me deja el cartera cartas tuyas.

Será amnesia del hombre
o tal vez las apile
en un rincón limpio
de su cuarto de soltero
solterón
y algún día me las traiga
cinta rosa
todas juntas
como un banquete
para el olvidado hambriento
que puede imaginarse
desde ahora
una clara catarata
de ternuras y recuerdos.

Juan Carlos Onetti


Yo te escribo correos quizás como una forma de reparar lo irreparable, o de buscar consuelo dónde no lo hay y seguramente tu los recibirás sin saber muy bien qué hacer con ellos, tal vez un poco molesto aunque tengas siempre la delicadeza o el pudor de no decirlo, y enviarás dos líneas breves "te debo correo, te escribo el fin de semana" que yo bien comprendo como una elegante forma de retirada.
Y a pesar de todo, y aunque nada tengas tu que ver con mis locuras, vuelvo a ti, o mejor aún a la imagen de ti y al eco de tus respuestas.
La cinta bien podría ser celeste, pero la olvidada hambrienta puede imaginarse la catarata de ternuras y recuerdos.
Tú, siempre dueño de tus silencios. Yo, esclava de mis palabras.